Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío, porque así sabe mejor. Sinceramente, me gusta esa idea. La frialdad, la sequedad, hacen el carácter fuerte de una persona, aunque siempre haga falta aquel roce de ternura y la chispa de humor.

Trece. A lo mejor lo ha querido así por algún motivo en particular, o sencillamente, el azar actuó otra vez. Pero fueron trece. ¿Qué inspira ese número? Miedo, normalmente, o quizás terror. Pasión por lo oculto para otros, y sencillamente un leve «nada» que borra todo signo de superstición. Pero sigue siendo un número, un trece, es algo. Técnicamente, es un número primo, lo que le da cierta importancia entre los demás número, ¿no? Pero también lo son 2, 3, 5, 7 y 11 antes de llegar al 13, y sin embargo, nadie le ha dado nunca una connotación tan fuerte a estos otros números. Pero no es sobre ellos todo lo esta historia cuenta.

Trece, fueron trece. Y quizás sin importancia, pero aunque fuese por superstición, a ella le da igual, porque, total, ese número jamás representó nada en particular para ella. Pero las contó. Y fueron trece. Sí, trece «como te vea te voy a partir la cara», trece «puta basura de mierda», trece «a nadie le importas» y trece «morirás sola, porque estás sola». trece de esos, y de muchas otras cosas más.

Venganza, se podría decir. ¿Pero de qué? Si hay algo que da miedo, en este número trece, es la sensación de ser odiada sin ningún motivo aparente, sencillamente por haber querido a alguien sin ningún tipo de escrúpulos, sin ningún aprecio por nadie (ni por sí mismo) y sin nada que perder; porque él sí está solo, él sí tiene miedo a esa soledad, y él sí, sabe, que como siga así, se quedará solo, que ni aquellos que lo soportan por orgullo, podrán seguir a su lado.

Pero la venganza es cruel, amigos míos. Porque si bien se verán obligado a abandonarlo, seguirán con un odio desmotivado; pero el odio seguirá ahí, por orgullo a pedir perdón, por orgullo a admitir que ellos, más que nadie, son humanos y se equivocan. Y se equivocaron. Siempre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *