selfie or it didn’t happen

Vivimos en la cultura del narcisismo. Sí, para qué voy a molestarme en formular las cosas de otra manera. No, no es nada nuevo. Sí, todo el mundo lo sabe y está de acuerdo. Y a todos nos parece terrible. Pero… ¿Y qué más da?

No seré la primera ni la última persona que intente generar una reflexión sobre esto. Así que, en verdad, ni siquiera voy a intentar escribir por eso. Esta es otra pura muestra de narcisismo. Nada más. El escribir y considerar que la gente no tendrá nada mejor que hacer que leerlo, es una muestra de narcisismo. Porque: ¿quién no iba a querer leer lo que mi interesantísima mente quiere contar?

#fuckthisshit

No soy el tipo de personas que se saque fotos. No soy el tipo de personas a la que la gente saque fotos, y tengo la impresión de que eso es algo que se puntualice poco. Cuando tenía pareja no tenía una tercera persona que se dedicara a sacar miles de fotos de mi romance… Y eso hace que realmente apenas tenga fotos de nada de lo que me ha ocurrido en los últimos años. ¿Que si estoy celosa de la gente que se saca fotos non-stop? No creo, pero me cuesta muchísimo imaginarme la situación, en la que una tercera persona esté constantemente sacándote fotos. No, en serio. Nunca me ha ocurrido, y como yo no saco fotos, nunca se me ha ocurrido dedicarme a sacarle fotos a mis amigos.

El caso es que no hago más que ver cómo la gente se quiere y se divierte. Y yo no tengo pruebas, digamos, fotográficas, de que quiero y me divierto. Nunca las he tenido. Y eso no me produce celos hacia los que sí las tienen, sino que me genera un vacío. ¿No me lo estoy pasando yo bien en mi vida? ¿Acaso no hago cosas interesantes? Creo que sí, pero… ¿Les importa realmente a los demás las cosas interesantes que hago? Porque a mí no me interesa ver ni la mitad de las fotografías con las que me bombardean continuamente las redes sociales. Sí, me alegra saber que los demás se reúnen con viejos amigos. Sí, me alegro de ver que tienen momentos especiales en sus vidas: bodas, graduaciones, viajes, momentos íntimos (convertidos en un espectáculo público de likes) o incluso cosas banales de las que disfrutan. Pero por alguna razón, a mí, esas situaciones, no me generan una necesidad incontrolable de sacar fotografías, y de compartirlas con todo el mundo. Y ese es el problema. ¿Estoy rota? ¿Soy yo la que no funciona bien?

Me da la sensación de que, si no comparto todos mis momentos de micro-felicidad, entonces, no tengo nada de felicidad. Soy el tipo de persona que parece no tener alma. Mi entusiasmo no se materializa en fotos, en saltos de alegría, en gritos de felicidad, en la necesidad de contarle al mundo (o incluso a unos pocos) lo que me entusiasma. Así que sí, tal vez sí esté rota.

No, no, no estoy #fishingforcompliments. Cuando eso ocurra, lo haré saber. No, esto no es una #pityparty. Sé que tengo muchas (algunas) cosas buenas, y no intento dar pena para que me digan lo maravillosa que soy. Se trata de reconocer y aceptar. De poder expresarse sin juicios.

No estoy muerta por dentro. #fuckyourshit

+ 20 puntos de #fuckthisshit

+  5 puntos de cordura

– 10 puntos de carisma

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