Este verano, cotorreando con mis amigos (porque en mi grupo de amigos nos encanta cotorrear, y que aquí nadie finja hacerse el ofendido, por favor), llegamos un día a hablar sobre el metaentendimiento. ¿Qué qué es eso? Pues yo lo definiría más o menos así:

La cualidad de entender a alguien de forma tan profunda, que uno es capaz de predecir lo que quiere la otra persona en cada momento y actuar en consecuencia, sin necesidad de mediar palabra.

Suena bonito, ¿no? Pues idealmente lo es, si es compartido. Pero cuando uno espera, y asume, que otra persona va a metaentenderlo (porque sí), lo único que se consigue es angustia, ansiedad y depresión. A ver si me explico.

Suelo decir que no me sienta bien el hype. Generar hype es generar expectativas mucho más altas de las que podremos alcanzar, y eso sienta mal a cualquiera. Pero en mi caso (y llegar a esta conclusión tal vez me ha llevado más tiempo del que debería) mi hype gira casi exclusivamente en torno al metaentendimiento. Y cuando crees y esperas que la otra persona sea capaz de ver a través de ti como de… (introduce tú aquí una metáfora ingeniosa, no tengo imaginación para estas cosas) y no es así, porque evidentemente no es así, pues una se deprime.

Sí, es posible llegar a niveles de complicidad tales, que una mirada baste para entendernos. Que un gesto, una mueca bien disimulada nos indique que es momento de irnos de la fiesta, de cambiar el tema de conversación o sencillamente leer el pensamiento del otro (y generar la consecuente mirada de “¡¿en serio acaba de decir lo que creo que acaba de decir?!”). Esos niveles de metaentendimiento los he tenido, y los sigo teniendo con amigos. Ese es el nivel sano. En el que estamos los dos de acuerdo que somos capaces de leernos la mente en situaciones concretas, pero que si no soy capaces de haber deducido algo, no pasa nada. Ya me lo explicarás más adelante, y nos reiremos igual.

El (los) drama(s) de mi vida giran en torno a asumir que los dos estamos en el mismo nivel de metaentendimiento. En no solo creer que tenemos la misma profundidad emocional (algunos somos más tridimensionales que otros) sino que de alguna forma, por sentir yo las cosas de una manera, las metaentiendes y por una simbiosis de empatía y amor, las sientes igual. Y entonces actuarás en consecuencia, según mi criterio que por metaentendimiento, también debería ser el tuyo.

¿Que estoy pirada? Es probable. En algún momento, algo se rompió, y todavía estoy estudiando qué fue exactamente y cómo arreglarlo. Pero hasta entonces, #fuckthisshit. Porque, en realidad: no. No quiero que me metaentiendan. Quiero dejar de esperar que lo hagan.

+ 10 puntos de autoestima

+ 10 puntos de percepción

– 10 puntos de cordura

– 10 puntos de personalidad

One thought on “no quiero que me quieras, quiero que me metaentiendas

  1. Me encanta!!!
    Yo creo que el metaentendimiento se consigue con el tiempo, pero de vez en cuando necesita ayuda, hace poco tuve que darle una clase a mi parejito sobre mis gestos y miradas, sobre todo la de “mira eso que esta ahí, pero disimula y sobretodo no preguntes en alto: que pasa???”

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